lunes, 10 de septiembre de 2007

UN CUENTITO PARA LEER EN UN DÍA DE LLUVIA COMO HOY


Todo lo que ves es un espejismo… el mundo está atrás.

Huele a racimo de velas recién apagadas, todavía la cera ardiente; huele a silencio incómodo, a ascensor lleno, a vestigios de sonrisas. Tiene la forma de los muñequitos de plastilina, pero es más indócil, tiene aspecto arborescente; suena a blues posmoderno tocado con máquinas. Patea como un bebé en la panza o un canguro, con los pies llenos, como Batistuta si le queda un rebote en el área chica. Intriga como el final de una de suspenso, como una chica cruzada de piernas, como el sabor de una mermelada de damasco de marca desconocida, como una esquina que no hemos doblado nunca. Confunde como la noche sin estrellas, grita como el sonido seco del silencio, deambula como un trompo al borde de la mesa, a punto siempre de explorar el aire y caer.
Sonríe como un personaje de Tim Burton, camina sin abrir los ojos y se golpea, suena a galope que se acerca, a latido apremiante. Vuela como una gaviota en la playa contra el viento, se cae como un nene aprendiendo a caminar, tiene la consistencia de las pompas de jabón y sus ventajas. Camina con la decisión de una tortuga, despliega sus alas como la noche, se adorna de peces y de lucecitas…
No quiero ponerle ningún nombre, sólo decir que está acá y es una cadencia.

2 comentarios:

io dijo...

Realmente muy bueno niño!!, me alegra el saber que ahora se lo puede leer, al mejor estilo clasificado...siga contando eso cuentos, sus cuentos, eso que uno no se cansa de leer y leer una y otra vez!!le dejo un abrazo tan grande como para llegar hasta donde se encuentra! adio bambino

Anónimo dijo...

aguante el pececito
SAY NO MORE