lunes, 26 de julio de 2010

nueve once

tiempo ambiguo, anarconismo
esquizofrenescencia
lugarapiento masconcérrimo
desdibujito en mi pecera de emergencias
voces gritan, agudizan
amorotonadas en mi orejuela
quisiera jugar, pristolítico
se oyen disparpajos
gallareta arbuzcochada
miles de palitos en fila
bailan letras en el aire (aireletras)
bailan letras en pantallas (pantaletas)
y no encuentro un puto agujero
donde decir

domingo, 13 de junio de 2010

boceto para hombre en una botella

Se escoge al azar un ejemplar de la especie homo-sapiens, se lo retira de donde quiera que estos abunden y se lo mete en una casa. A esa casa se la amuebla, y se le agregan una cama, cocina y baño; convenientemente se le adosan las necesidades tecnológicas de la época y se lo intercomunica de manera remota con otros ejemplares de su especie o de alguna otra.
Una vez introducido el homosápiens, se toma la casa por el lado de afuera y se la deforma moldeándola suavemente hasta que la misma adquiera aspecto de botella. Puede agregársele corcho, aunque no es recomendable siempre, pues el homosápiens puede morir. En cambio sí es importante que el cuello de la casa-botella sea de compleja salida, de modo tal que el habitante desista rápidamente de los intentos de salirse.
Luego se le otorga un trabajo, y se disponen cuidadosamente los horarios, que el homosápiens respetará inmediatamente y a rajatabla. Finalmente pueden introducirse por el pico de la casa-botella algunos sillones o mecedoras y un televisor u otro artefacto ante el cual nuestro individuo se impresione y quede allí. Si en cualquiera de los pasos previos se fracasara, se deshecha el ejemplar y se recomienza el proceso con uno nuevo.
El último paso es muy sencillo: se convence al hombre embotellado de ser un genio. Una vez convencido el homosápiens –este paso no merece mayores explicaciones, el experimentador conoce ya miles de formas sencillísimas de lograr este efecto- se lo deja vivir en la botella todo el tiempo que se desee, y se lo hace salir frotando la misma para que, como todo genio, asista presuroso a intentar cumplir nuestros deseos.

viernes, 21 de mayo de 2010

obsequio tarde

... y de repente te saliste de la ronda
dejaste de estar marcada por ese círculo
y volvimos a encontrarnos...
me trajiste todos los poemas que leí de chico
el temor a la velocidad del tiempo
los signos raros: un cuaderno un tatuaje chino
te robaste todas mis palabras
y todo sonaba tan bien en nuestras bocas;
sonábamos tan fuerte, mirábamos tan fuerte
-y el espacio recortando porciones del espacio
las mejillas la sonrisa algún beso furtivo-
y la intensidad del brillo en nuestros cuerpos.
nadie maneja nada si el amor es entropía
mis partes y las tuyas buscándose torpemente
mi boca llena de besos y palabras para darte
tu boca un jardín de frutos tus manos una hoguera...
lo demás es un circo blando, una puesta de sol
lo que sobra del resto de nosotros
si ni siquiera puede darme esa palabra ahora
para llamarte acá conmigo.

sábado, 8 de mayo de 2010

lo que dista

Hubo una época, con sus tiempos y particiones de tiempos, en la que las personas aún hacían cosas. Se relacionaban con ellas; cosas como tareas, en fin. ¡paf! Hacían una cosa y, ¡paf!, otra y así sus actividades eran y ellos también eran sus actividades o no querían serlo, o preferían haber sido otra y demás modos diversos de hacerse a la vez que la cosa.
Luego se inventaron –o se generalizaron, o se impusieron, para el caso no entraremos en detalles- la planificación y el diseño, porque no es cuestión de que las cosas se hagan así como así y menos aún que las personas sean las cosas así que ¡páfate! Y ahí tenés la previsión, planificación, pre-tarea, ensayo, amague y unos modos de hacer las cosas y de que las cosas –las tareas, las actividades, por decir- nos hagan.
Así con el tiempo las cosas pasaron a dividirse en cosas a secas y cosas de diseño, la ropa de diseño, las drogas de diseño, y los diseñadores aparecieron para crear la imagen de una tienda que vende ropa de diseño; y los estados y países tenían ministerios de planificación y todo el mundo planificaba las cosas y era inconcebible que alguien haga sin más, sin variables que le digan el modo, sin calcular el impacto de sus posibles actividades, cada vez más lejanas.
Por último –se puede tomar como una recorrido lineal, como una puntuación antojadiza o como una fantasía- la cosa fue suprimida. Decrétese la solución final del problema la cosa, que es decir las tareas, las actividades, las acciones y los modos de ser de esas actividades. Así es que ahora se planifican programas previos a una cuestión provisoria tendiente a una verdadera planificación, y el mundo queda un poco más quieto, más predecible, más chato y menos mundo. Tal camino era de esperar, ya que se detestaba a todo aquello que mostrara o tuviera vida.
A veces pasa y nos pasa que uno se aflige recordando tiempos en que las personas iban y ¡paf! Hacían una cosa, y la hacían sin más. En esos casos, uno enjuga sus lágrimas en ron, que no es otra cosa que el diseño que uno le ha dado a su tristeza.

domingo, 28 de febrero de 2010

.mundo idea

cae un jazmín
en tus manos
extraterrestres

y zumba
un coro de melodías
en tu memoria

la tarde te viste (y desviste)
de sus colores
impacientes

y se escapa una idea
en el viento
naranjado

domingo, 21 de febrero de 2010

hospicio

a veces mirás con esa cadencia oportuna
y mi hospital entero se desarma

un hombre entra a un bosque
toma su carpeta
se empapa de hojarasca de colores
sucede el tedio

el suero gotea en mis adentros
la cara lavada de la tarde esquiva se enreda
mi cuerpo se va hinchando y no explota
tu alma mojándose y no

el campanario hubo de estar solo
y no me trepé a ninguna paloma de aquéllas

la burla del encierro inunda el vaso
deshumanizado el verso es un flujo quieto
quisiera ver tus ojitos de nena buena
preparándose para adornar la enfermedad

este es mi cuerpo vacío
entregado al hospicio y a la palabra boba
rugido brusco en plantaciones de almohadas
que me impiden despertar

viernes, 19 de febrero de 2010

voz sin pan

no se puede caminar por estas calles
no se puede escribir más poesía
vos me la devolviste, pero
mi semilla cayó en el barro
sigue brotando
comprendo que en la vida no hay sentido
que dios se equivoca
que la muerte queda acá nomás a dos cuadras

lo irreversible
lo real
lo que te hace caer de espaldas
llegó con su galope oscuro
sigo llorando y viendo
cómo no hice nada con lo que me dieron

me empapo triste
me lluevo solo adentro
me duele más la vida que la muerte ahora
me duelo
y no puedo escapar por ninguna ventana
no hay una palabra, no hay camino
soy sólo una distancia, mi voz un eco