lunes, 21 de septiembre de 2009

dos haikus y uno libre!

detrás del cielo
por los poros de estrellas
ver la luz del sol
--O--

si no te he visto
es porque no traía
mis ojos puestos
--O--

por todas partes
personas adornadas
con pedazos de sí mismos
--O--

domingo, 17 de mayo de 2009

los dos descubrimientos

. un día (que no era especial ni siquiera por el color del cielo) descubrió que él se enamoraba a cuarta vista. algunos decían que se enamoraban a primera vista, otros no creían en el amor, otros se miraban las manos y demás rarezas; bueno, él descubrió que se enamoraba a cuarta vista, o mejor dicho, a cuarto encuentro. lo descubrió con pruebas, con pelos y dientes, lo descubrió irrefutablemente.
. le llevó un tiempo (y seis relaciones que interrumpió abruptamente luego de la tercera cita) descubrir que nada lo asustaba más que el amor.

sábado, 11 de abril de 2009

.circo blando

de mis volvedoras ansias guardo
la oscuresciente promesa de encontrarnos

un guiño hizo la noche apelmazada
dos o tres hizo, nos hizo
guardó la opacidad y el silencio en el rellano
y el desmayo te rodó por las escaleras
(cualquiera sabe que es un punto y coma
la promesa falsa nos veremos luego)

mientras, yo descalzo.
el cauce de las aguas de la alcantarilla,
un tendal de sueños que nos olvidamos
lilas absorbentes en tus cachetes inflados

oigo la distancia de las voces quietas
que prodigan versos, piedad y miseria...
(nadie más comprende nuestra alegría vana)
es un circo blando de miedo y amnesia
para que el mundo, carajo, no duela.

sábado, 4 de abril de 2009

Soneto para la virtud metonímica

Tras los velos de la codicia impostada
se esconden tus ansias de nuevo mecenas.
Negás a los dioses sus dones de arena,
querés contagiarte virtudes prestadas.

Tus muecas y risas son exageradas,
tus apocalipsis de arroz y de avena
soslayan pesares de errantes sirenas
y hacen un altar a tu buen dios: la nada.

Para la conversación puertas cerradas.
Alabanzas para el que lidera cada
religión de adictos. Bien saben tus venas

las mortales bendiciones de cadenas,
los discursos que se entonan en balada
y tener la libertad siempre amaestrada.

viernes, 6 de febrero de 2009

yo digo

había un nombre que tenía una voz
y unas manos anaranjadas, nada más
manos y voz… podía cantar y hacer palmas, pero no caminar

y las leyes lo atacaban pero menos
y siempre tenía un cielo distante para decir dos más dos
sacar cuentas de cosas lindas como enjambres
de tapiales de suburbios

cuando salía a pasear era mentira, no tenía pies
cuando le hacía el amor a su mujer, ella le era infiel
cuando bebía el vino espeso le llovía todo encima

entonces lo visitaba una sonrisa, sin aire ni piernas
unas narices con una colección de granos
y un fulgor amarillento y listo

el café con leche chorreando en la ventana
diluyendo las antenas del mundo gran mundo grandote
y él solo un nombre, con voz y manos, pero un nombre
inflando el pecho de globos verdes
sonrojando las miradas de los que las tienen
va soñando en voz alta y en manos firmes
mientras los campos se duermen y las veredas se visten.

jueves, 1 de enero de 2009

las malas mujeres

si las invitás a cenar

con sonrisas te dirán

qué gran idea has tenido, que no nos gane el olvido

pidamos dos jarras grandes con cerveza y con maní

mas esta noche no puedo, aunque sabés que te quiero

por esta noche prefiero jugar sola al tatetí


si las quisieras besar

piden besos, piden pan

piden dormirse la siesta y cuando acaba la fiesta

quedémonos abrazados como dos enamorados o salgamos por ahí

se van con su inconsistencia, quedás pidiendo clemencia

tu cordura y tu demencia pasan a ser frenesí.

yo que aprendí

que hay cosas inexplicables

que el marxismo son los padres

que no hay corazón que hable con gestos ni con la voz


hoy te diría

me quedé sin la poesía

no pido la hipocresía

de compartir una copa o milanesas con arroz


hay que poner corazón, carne en flor y salsipuedes

porque hay que ser varón para estar con las malas mujeres

domingo, 28 de diciembre de 2008

para dos voces (y una es disonante)

trote débil de palomas
(y un yo)
que ahueca el peso de lo mustio
huecos musitados
musitratados
cuánto esperanto sin decir ¡yo!
sin mi yo yolleo lloriqueo

vulvigracia acroninfómana desdice
el maldecir deshecho en la desdicha
nada de esto me importa sin mi yo
un oso redondo y rozagante
un pincel agraviado por el muro
el florecer crujiente de un mundo menos mundo
donde el yo muere y me desmuere
y es todo tan vital y pataleante